domingo, 31 de octubre de 2010

El nido.

En una de las jaulas que tengo en casa, nacieron hace algunas semanas algunas "catitas" (periquitos australianos). El proceso de la vida es maravillo, pues primero fue la madre la que debió encerrarse en el nido para empollar sus huevos, el padre le ayudaba con la alimentación y ella de vez en cuando salía a ventilarse un poco y comer por sus propios medios.
Luego que nacieron, la historia fue similar, los padres se encargan del proceso alimentario y los pequeños, temerosos, solo quedan en el nido esperando lo que sus padres llevan, alimentación, cariño y protección.


Me parece tan mágica la vida, los pequeños regalos que nos da y cuántas veces nos los perdemos por estar mucho más atentos a otras cosas o simplemente, sin ganas.

Lo que más me impresionó de todo el proceso, fue cuando los pequeños, ya emplumados y con cara de pajaritos (antes solo un trozo de carne pelada) intentaban abandonar el nido, aquel lugar en donde por semanas estuvieron protegidos y que era lo único con que conocían de la vida. Yo miraba atentamente cuando asomaban la cabeza, intentado salir del nido, asustados, tímidos, pero todo el rato estuvieron sus padres afuera impulsándolos, motivándolos, mostrándoles que afuera todo estaba bien. Primero se animó uno, al poco rato ya estaba afuera, disfrutando el sol, el aire, la jaula mucho más grande que su pequeño primer hogar (el nido). Los otros dos hermanos aún en el nido, aterrados, sin querer salir, sus padres continuaron con el proceso de alimentarlos, darles cariño y protección...y motivándolos a salir. Sin lugar a dudas la vida no la pueden desarrolla en el nido, la vida para ellos está afuera, deben ser valientes y animarse a salir, sino estarán condenados a solo ver ese pequeño espacio de vida, que realmente es "parte" de la vida. Finalmente los tres hermanos se animaron a salir y han sido protegidos por sus padres en el exterior del nido, se notan asustados, pero ya están viendo que el mundo es algo más que lo que conocían. Lección de vida, animarse a salir del nido, del lugar de protección cuando sabemos que estamos siendo invitados por quienes nos aman. Salir del nido, crecer y ser adulto junto a los adultos.

Como siempre, les dejo un fuerte y muy cariñoso abrazo en oración.









1 comentario:

Alter ego dijo...

Cualquier información sobre los pájaros mi cuñado tiene un blog:
www.iluroaviari.com
Saludos-

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